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APOSTILLAS Agobiante temperatura en el Ducó. Tanta que la gente esperó pacientemente hasta último momento para subir a las gradas casi derretidas. Mariano de Villa Crespo y José Epelbaum (a) “el guapo de Almagro”, de los primeros en ingresar y darle aún más calor a la sofocante jornada. En autos particulares, micros y en el 65 se acercaron los hinchas bohemios. Lo más curioso fue que estaban teñidos de azul y amarillo los colectivos que pasaban por Caseros rumbo a Constitución, mezclados los bohemios y los boquenses que asistían a la despedida de Palermo. Finalmente unos 2200 simpatizantes se cocinaron en la tribuna que da espaldas al Río de la Plata. Si bien parecían pocos, Armando Padkova , cámara en mano, opinaba al respecto: “ No se olviden que hay muchos hinchas de Atlanta en la costa”, van a ver que en Mar del Plata copamos. ¡Que así sea!. El que faltó fue el jefe del grupo Abeijón, el Dr Aníbal, pero apareció en el último instante. ¿Cómo fue eso?. Sencillamente pasó una abeja gigante por la platea volando cuando Alvarez daba por terminado el partido. La humorada salió instantáneamente del webmaster: “ Ahí llegó Abeijón, llegó ”. Un despropósito. El Hombre del parapeto . Un irresponsable de la barra bohemia fue conminado durante buena parte del encuentro que se bajara de él por medio de la poderosa y nítida voz del Estadio Quemero. Luego de varios minutos se bajó, pero no pudo con su genio y luego del golazo de Nico Ramírez volvió a jugar con el peligro el muchacho que esta vez hizo oídos sordos y permaneció hasta el final del doparti en lo más alto de la tribuna con un pie en el más allá alentando al bohemio que casi casi, y literalmente lo seguía alentando desde el cielo, lo seguía. Muchísima policía. Más de 150 efectivos que no hicieron falta porque el comportamiento del público fue perfecto. Tan perfecto que en un grupito que se instaló en la platea alta se gritó el segundo gol bohemio sin que tronara el escarmiento, como se dice vulgarmente. Eso sí habían prometido no gritar el tercero. No sea cosa que se armara como en Morón con Mariano de VC en oportunidad del gol de Segovia . ¿Se acuerda ?. Un grupo nutrido volvió en el Subte, ahora a 2.50, contenta. – Parece que la cancha de Huracán nos trae suerte, un empate es un empate -, comentaba Gustavo González , el carpintero loco de Villa Maipú, haciendo alusión al partido contra Allboys jugado hace un par de meses en el mismo estadio. Pablito Santillo se encontró con conocido hincha bohemio y mostrando una uña encarnada en su pie izquierdo, envió un saludo a la falange bohemia. – Pensar que en Atlanta jugabas con la rodilla reventada -, le comentó el fana. Pablito, sonrisa dibujada le contestaba: -Ahora soy fino, soy -. Abrazo bohemio a la flia Santillo que sigue la sección, sigue. Paolo Goltz , el ex Huracán y actual defensor granate vino con su flia a ver a su equipo. Hubo tiempo para sacarle unas palabras: -¿Qué te parece, Paolo el equipo bohemio ?- -Van a dar lucha, si bien hoy nosotros fuimos flojos atrás sobre el final la sacamos barata, pienso que se salvan-. Nos fuimos más tranquilos. La objetividad…. ¿vio?. El payador anónimo volvió conforme, pero no rebozonte. Quería ganar el hombre, y más como se dio el partido en su último tramo. Se volvió rapidito, paró en la pizzería La Meseta y nos dejó las primeras líneas del año, tan malas como las últimas del anterior. Alguien firmaba el empate No confiaba en este equipo, Casi lo ganamos al final, Cuando al Globo le agarró el hipo.
¡Salvatum equipu descensum!, Lo repite Zeus, Sócrates y Salomón. Alentemos todos juntos a estos muchachos, Lo dice este hincha de tablón.
Ahora vamos a Mar el Plata, A poner todo el corazón, Acá no hay cucos, dijo Ghiso, El sábado comemos al tiburón.
Y ahora la termino, A pedido del lector, Y me voy a la pileta, Estoy caga….o de calor.
Y Ud?
Bue, hasta la próxima. Un abrazo a Jorgito Lew que siguió el partido desde Israel por tv mientras domaba su cuarto camello en la semana y que sufrió como tantos otros.
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