Pellegrino: sin fallas, respondió seguro. En el segundo gol una serie de rebotes lo encontró desubicado
Quilles: tiene temperamento y defiende más de lo que ataca. Igual no la pasó bien por su sector.
Arancibia: Cuando tenia que salir a buscar a Cámpora perdía invariablemente. Le tocó bailar con el mejor jugador de la cancha.
Milán: El flaco se las arregló bien y mostró a falta de grandes cualidades en el tratamiento del balón coraje y temperamento.
Segovia: Flojo en la marca, inseguro y lento.
Guzmán: en el primer tiempo pasó desapercibido aunque fue el responsable del centro para que Andrès convirtiera el primero. En el segundo tiempo mejoró y en vez de correr hizo jugar a los demás.
Lorefice: Leiva le ganó la parada y estuvo con mucho trabajo para cortar por el medio con escaso resultado.
Ferragut: Ghiso lo puso de doble cinco porque a su criterio "es el que mejor entiende el fútbol". En esa posición, Ferra no cumplió y se fue desdibujando con el paso del partido.
Galeano: jugó por la izquierda y nunca pasó los tres cuartos de cancha. No desbordó nunca. Cuando se ubicó en su posición natural se juntó con Guzmán y el ingresado Pasquini y ahi se vio el mejor Atlanta
Castro: intengo progresar con su gambeta pero siempre perdió en el mano a mano.
Andrés Soriano: hizo el gol, tuvo otra chance pero se la pasó forcejeando con los defensores de Huracán. Se llevó una amarilla.
Pasquini: fue importante su ingreso. Le dio dinámica al sector y cerro la franja en defensa.
Ramírez: Como contra Ferro nos regaló otro golazo para empatar el partido.
Pogonza: Entró para reemplazar a Castro y pelear en el medio. |